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domingo, 4 de septiembre de 2011

Establecen Récord Guinness: México Guadalajara

456 bailarines folclóricos (228 parejas) bailaron durante diez minutos célebres temas mexicanos como el son “La Negra”.


En la explanada de Plaza de la Liberación, en el centro histórico de Guadalajara, se reunieron 457 bailarines folclóricos, quienes implantaron el Record Guinness del mayor número de bailarines actuando al ritmo de célebres temas mexicanos como el son "La negra".

Con la catedral metropolitana como marco, los participantes durante diez minutos ofrecieron una coreografía monumental y realizaron su mejor zapateado durante las canciones "Guadalajara", "La negra", "Alazanas", "Jarabe tapatío" y de nuevo cerraron con "Guadalajara".

Más de 300 músicos de mariachis nacionales e internacionales tocaron en vivo las melodías, mientras las 228 parejas de baile sacaban brillo a la tarima.

Al finalizar el adjudicador del Récord Guinness Mike Janella, comentó que le había encantando el baile y entregó el certificado al presidente de la Cámara Nacional de Comercio, Miguel Alfaro Aranguren, quien levantó orgulloso el reconocimiento, mientras se lanzaban decenas de globos de colores.

El líder de la CANACO agradeció el apoyo de los coordinadores Francisco Islas y Carolina Echevarry, quienes ensayaron con los grupos y congregaron a las academias, asociaciones de danzas, grupos independientes y ballet de los ayuntamientos de Guadalajara, Zapopan, Tonalá y Tlaquepaque.

Este récord se suma a los ya implantados en anteriores ediciones del Encuentro Internacional del Mariachi y la Charrería como mayor número de músicos tocando una melodía y el de mayor número de floreadores de soga. Al finalizar, las agrupaciones de mariachi se congregaron en el Teatro Degollado para disfrutar la gala matutina que se ofrece en honor a los músicos invitados, quienes escucharon a la Orquesta Filarmónica de Jalisco bajo la batuta del director Héctor Guzmán y los mariachis Internacional Guadalajara, Nuevo Tecalitlán y América, de Jesús Rodríguez de Híjar.

Festejo

• Tras asegurarse de ingresar al libro Récord Guinness, tanto los bailarines, como músicos de mariachi e invitados especiales se dirigieron hacia el teatro Degollado, para disfrutar de la Gala Matutina, en la que participaron todos los conjuntos inscritos al encuentro y se otorgaron medallas a algunos músicos veteranos.

Notas Relacionadas

El Mariachi

milenio

miércoles, 31 de agosto de 2011

El Ballet Folklórico de México recibe los restos mortales de su directora.


Bailarines, músicos, maestros y amantes del folklore mexicano le dieron su última despedida


CIUDAD DE MÉXICO (30/AGO/2011).- Al mediodía de este martes, los restos mortales de la maestra Norma López Hernández (1938-2011) arribaron a la Escuela del Ballet Folklórico de México (BFM) de Amalia Hernández, ubicada en la calle Violeta, cerca de la Plaza Garibaldi, de esta capital, donde amigos y familiares dieron el último adiós a la directora de la agrupación.

Bailarines, amigos y familiares rindieron un
 sentido homenaje a su directora. M. FREYRIA
El llanto aún afloraba en el rostro de los presentes, mientras el féretro era colocado en la explanada del plantel. Para ese entonces ya se había reunido alrededor de 300 personas, informó hoy el Departamento de Difusión del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).

Bailarines, músicos, maestros y amantes del folklore mexicano, que tanto ayudaron a forjar Amalia Hernández y su hija Norma, le dieron su última despedida.

A la entrada del recinto educativo había una marimba, cuyo sonido alegre le quitó lo solemne al evento. Adentro el ambiente tenía olor a naturaleza. Decenas de flores adornaban el ataúd de la bailarina.

Al lado de éste se colocó una fotografía de mediano formato de ella. Ahí su rostro desbordaba felicidad, que era capaz de transmitir en toda su esencia. Parecía más luminosa y brillante.

Esa luminosidad contrastaba con las vestimentas negras de los asistentes, entre los que se encontraban los funcionarios culturales Daniel Leyva y Gerardo Estrada; el subdirector general de Bellas Artes del INBA, Sergio Ramírez Cárdenas, y Carmen Bojórquez, coordinadora Nacional de Danza de esta institución.

Durante más de una hora, las canciones interrumpían los llantos y se escuchaban las tonadas alegres de los mariachis, los grupos norteños y el son jarocho, cuyas letras cobraban mayor vigor que nunca.

Antes y después de la misa, el ambiente se tornó un poco melancólico y sombrío. Todo sucedió en un mediodía fresco.

Después de la misa, el hijo de Norma, Salvador López, dijo que el Ballet Folklórico de México continuará con su labor porque ella  todo lo realizó con amor.

Sostuvo que en estos años estuvo al frente de esta importante agrupación dancística con gran entusiasmo. 'No está muerta, sino que vive ahora de otra manera', consideró.

Dijo que el arte es lo que ennoblece al ser humano. En este ballet se encuentra su energía y su disciplina, pues se mantuvo como una mujer honesta y como un gran ejemplo para los demás.

Antes de ser trasladados sus restos, el público le brindó un largo aplauso a Norma López Hernández, cuyo nombre ahora da paso a la leyenda.

informador

miércoles, 10 de agosto de 2011

El mariachi.

Tradición de origen incierto.

Conjunto de mariachis
Aunque inciertos, los orígenes del mariachi son muchos y variados, ya que hasta uno de los tradicionales sones en una de sus estrofas dice: “De Cocula es el mariachi, de Tecalitlán los sones....”

Pues hasta a nivel internacional se dice que la palabra proviene de la palabra francesa “marriage”, que significa matrimonio, pero que con el paso del tiempo se transformó.

Otra definición dice que fue en los estados de Jalisco y Michoacán donde se originó, dado que hay un árbol de madera blanca y porosa con la que se manufacturan las guitarras y guitarrones, lo que desmienten los artesanos de Paracho, en Michoacán, lugar de nacimiento de las guitarras.

Sin embargo, hay otra que es la más acertada y que muchos de los integrantes de los grupos musicales sostienen, en el sentido de que la palabra “mariachi” proviene de Cocula, Jalisco, donde, según el escritor Ramón Talavera menciona que:

“Coculán es un cerro al sur de Cocula donde se asentó la tribu coca en el siglo XVI. Ellos eran descendiente de los chimalhuacanos y a su vez de los nahoas. De ellos, se afirma que tenían tanto habilidades para la música como para imitar los sonidos que les parecían agradables. Y son a ellos, a esta tribu, a los que México les debe hoy que existan los ya famosos “Mariachis”.


Aunque cabe destacar que desde la conquista, al arribo de los frailes españoles, se percataron de la facilidad de los lugareños de Cocula  para crear sonidos, de ahí que se apoyaron para la evangelización. El fraile Miguel de Bolonia, logró transformar antiguas melodías dedicadas a sus ancestrales deidades aztecas, en alabanzas a la Madre de Jesús y a San Miguel Arcángel y subrayó la idea de que la música era el lenguaje que Dios había decidió utilizar para  comunicarse con ellos.

Así, los músicos Cocas transformaron no sólo sus propios ritmos autóctonos, sino que adoptaron instrumentos españoles como el violín y la guitarra. En rancherías cercanas a Cocula nacieron los “violines del cerro” e inventaron la vihuela con una concha de armadillo y luego el guitarrón con cuerdas de tripas de animales, instrumentos ya actualizados sin los cuales el mariachi que hoy escuchamos carecería de su sonido característico.



Vestimenta

Con el paso del tiempo y hasta principios del siglo XX, la música de mariachi era menospreciada por la aristocracia, pero en 1905 las cosas cambiaron al considerarse  al mariachi como un grupo pintoresco, digno de presentarse en foros citadinos.

Así, cuenta la leyenda, un grupo de mariachis fue  llevado a cantar en un onomástico del presidente Porfirio Díaz. Las narraciones describen a este grupo vestido a la usanza  de los hombres de campo y los instrumentos que llevaban en aquel entonces resumían aquellos con los que empezaron: violines, vihuelas y guitarrones.

Porfirio Díaz utilizó la música de mariachi para amenizar una fiesta ofrecida en honor del secretario de estado norteamericano  Eliu Root. Se dice que este grupo vino ex profeso desde Guadalajara e interpretó sones y jarabes mientras dos charros acompañados por dos tapatías bailaron al compás de las arpas y de los violines. ¡Y algo importante! Se dice que ésta fue la primera vez que un “mariachi” se vistió del atuendo ya característico de charro.


Instrumentos

Hoy en día, los “mariachis” interpretan sus melodías no sólo en México, sino en muchas ciudades del mundo, pues hasta en Estados Unidos, Japón e Italia, principalmente, se han constituido grupos de mariachis y han logrado acaparar el gusto del público más exigente.

Así que el origen del Mariachi no es un simple invento de una sola persona, es el producto de la cultura mestiza, religión y música la cual surgió desde los años 1500. Con la llegada de los conquistadores españoles también vino la religión cristiana junto con la música religiosa la cual produjo una combinación de la doctrina litúrgica con la música nativa.

Con respecto a la música, los historiadores mencionan que a lo largo de los siglos XVI y XVII la música popular española comenzó a florecer en las regiones de todo México, produciendo una mezcla de percusión mestiza y melodía. También el baile español en combinación con el baile nativo dio nacimiento a una nueva combinación rítmica, bailable y que también podía ser cantada: El fandango.

En el siglo XVI el Fandango se convirtió en un baile popular entre la gente del campo. Al pasar del tiempo, la palabra fandango adquirió un nuevo significado: las fiestas eran conocidas como fandangos. Era muy común para la gente de los pueblos decir: Vamos al fandango! "Vamos a la Fiesta!". Muy pronto el fandango adquirió el significado de orquesta y mariachi.


Plaza Central Cocula

En el siglo XIX los mariachis comenzaron a florecer entre los estados de Nayarit, Jalisco, Guerrero, Michoacán y Colima. La guitarra, el arpa, la vihuela y el violín se convirtieron en los instrumentos principales que guiaron al mariachi hasta lo que es hoy.

Así, con todas sus riquezas es fácil imaginar por qué la música de mariachi ha crecido con tanta popularidad a lo largo de Norte América. Hoy en los Estados Unidos el mariachi existe como una forma común de música folklórica. El Mariachi continuará representando el orgullo cultural de México. Mexicanos, México-Americanos, y gente de origen no-hispano continuarán abrigando y nutriendo al Mariachi a través de su curso y evolución.

La imagen del mexicano vestido de mariachi ha sido el ícono mediático que nos representa. Sin embargo, aunque esta imagen nos identifica en todo el mundo es mucho menos conocido el origen del mariachi.

Ignacio Dávila Garibi propone que “mariachi” tiene aspecto de lengua coca, data de tiempo inmemorial y tuvo su cuna en Cocula, Zacoalco y otras poblaciones jaliscienses que formaron parte de la nación coca. Además, “mariachi” designa música típica, bulliciosa y alegre.

Tras la Revolución…


Voló el tiempo y la música parecía corrido en tiempos de la Revolución. El mariachi recuperó un poco de auge gracias a que llevaba noticias de uno a otro lado de México. En parte, de aquí viene el género ranchero. Los tiroteos, la muerte de los compadres, estar lejos de la mujer… También suena a mariachi.


Mariachis con la vestimenta que los caracteriza
Pero, ¿por qué la vestimenta?. La faena del campo está hermanada con este son: charro (“campesino”, originalmente en España) vino junto a sus artes (el jaripeo, los herraderos) a dar sentido de festividad, acompañada de música. Añadámosle el caballo arábigo/español al trabajador de la tierra, a quien laza las reses, a quien le da el nombre de la hacienda a las reses, a quien celebra su hacienda con bebida y mitote y tendremos al mariachi de hace años.

Cuando Lázaro Cárdenas subió al poder, se dio un auge magnífico: en su campaña presidencial, echó mano de las expresiones artísticas propias de la mexicanidad. Siendo así, el mariachi cobró, ya con sus galas (pues se presentaban ante círculos de poder), la fuerza y expresión que lo caracterizan.

Por lamentable que se escuche, con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, el mariachi se popularizó tanto, que las disqueras le sacaron el jugo, lo vendieron al máximo, no se cansaron de exportarlo y de darle una imagen bastante falsa, muy distante de lo que antes, y como queda dicho, fue. Tanto así, que hoy y muchos días de ser jaliscienses, los vivimos escuchando al “Mariachi Loco” en voz de ciertos camiones expendedores de gas. Triste, pero cierto.

Para que el final no sea tan lamentable, el mariachi es de Tierra Caliente. Tan caliente está la tierra, que la música nos hace bailar y despegar los pies del suelo: festejar.

revistabuenviaje