Mostrando entradas con la etiqueta EstadoMexicano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta EstadoMexicano. Mostrar todas las entradas

lunes, 20 de julio de 2015

Masacre en Michoacán "Ejército Mexicano"


Esta nota fue tomada de la página de Facebook del diario de Guadalajara, que compartió de Karina V Aguilera, acompañadas de fotos que recomendamos no verlas en presencia de menores a personas sensibles, transcribimos la nota textualmente.

Son fotos fuertes pero estoy realmente indignada pero mucho mas encabronada, al enterarme de lo que acaba hace unas horas de acontecer en los municipios de Aquila y Ostula del Estado de Michoacan.
También me siento impotente al no tener los recursos disponibles para hacer algo mas que postear solo en facebook la información suscitada del crimen de Estado que hace unas horas se perpetro dentro de las Comunidades ya mencionadas en Michoacan a manos del mil veces maldito y asesino Ejercito Mexicano, de nuevo y como siempre





Morelia, Michoacan.
Domingo 19 de Julio del 2015..

La agencia de noticias Quadrantin, constató que al Hospital de Coahuayana, arribaron alrededor de las 17:50 horas Melesio Cristiano Tirsio de 60 años; y dos niños de 6 y 17 años de edad, cuyas identidades se reservan por cuestiones legales. Además, durante la refriega perdió la vida Heriberto Reyes García, menor de 12 años de edad, que participaba en el retén comunitario para impedir que la Policía Federal se llevara al líder social, a quien la PGR acusa de portación ilegal de armas.

Mientras el alcalde electo de Aquila, el perredista José Luis Arteaga Olivares, se comunicó con La Jornada Michoacán para denunciar que durante el operativo implementado en aquel municipio de la costa para deneter al líder del grupo de autodefensa, Semeí Verdía, el Ejército “nos está matando a la gente”, por lo que pide auxilio.

“Ya nos están matando la gente, el ejersito me lleno de inpotencia de que forma matan a su pueblo ojala pueda aser algo ocupamos ambulansias hay muchos eridos”, dice el mensaje de texto que el municipe electo envió a este diario hace unos minutos desde el número de celular con el cual ha estado en contacto con La Jornada Michoacán ofreciendo pormenores del operativo e incluso compartiendo fotos del despliegue militar.

Pero según Secretaria de Gobernación, el Ejercito Mexicano ni duerme que por estar rastreando al imbécil del Chapo Guzman, pero que va, en realidad esos asesinos a la orden de su comandante supremo Enrique Peña Nieto, estan masacrando a nuestros hermanos mas humildes en Michoacan para desarticular grupos de autodefensas y así dejarle las plazas libres y tierras para sembradíos de droga y explotación de minerales a carteles del narco-trafico y empresas extranjeras, sin importarles si con sus proyectiles del mas alto calibre, hieren y matan a nuestros niños, como puede ser posible eso, porque lo seguimos permitiendo? No nos a bastado con el caso de los estudiantes de Ayotzinapa para dejar la apatía a un lado y resurgir como un pueblo digno y combativo contra la tiranía de esta Dictadura Neo-Liberal?

Yo ya no puedo permitir mas esto, me dan ganas de llorar al ver a esos menores de edad heridos, sin haber cometido crimen alguno mientras en otros Estados se enaltece la imagen de una basura humana como el Chapo Guzman, a quien lo hacen salir por la puerta grande de todo penal de máxima seguridad coludido con el Gobierno Federal.
A mi no me importa el Chapo, a mi me importan estos niños! A los cuales el Estado no les puede garantizar seguridad, ni educacion ni absolutamente nada solo por ser pobres! su única culpa para perder la vida de esta manera tan cruel es ser pobres... Ya basta, Enrique Peña Nieto eres un maldito asesino represor y cobarde, porque como siempre no le darás la cara al pueblo.

URGE SU DIFUSIÓN.


diarioguadalajara

viernes, 3 de julio de 2015

Científicos crean mapas de la guerra, y hallan la violencia como un cáncer sin control



El estudio elaborado por dos científicos de la UNAM revela los patrones por los que la violencia se extendió por todo el territorio mexicano entre los años 2007 y el 2011 (último año del que se tienen registros al día de hoy). Foto: Especial

Ciudad de México, 3 de julio (SinEmbargo).– Científicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) crearon mapas por computadora en los cuales se observa cómo la violencia del narcotráfico, a partir de la guerra del ex Presidente Felipe Calderón, hizo metástasis (proceso de propagación de un foco canceroso a un órgano distinto de aquel en que se inició), por su crecimiento expansivo entre los años 2007 y 2011.

Los resultados de la investigación de los mexicanos fueron publicados por la prestigiosa revista Science.

En el artículo firmado por Emiliano Rodríguez se da cuenta del estudio elaborado por dos científicos de la UNAM, Jesús Espinal y Hernán Larralde. Revela los patrones por los que la violencia se extendió por todo el territorio mexicano entre los años 2007 y el 2011 (último año del que se tienen registros).

Los resultados, indica Science, podrían contribuir al debate sobre la eficacia de la política del gobierno mexicano al atacar a los líderes de los cárteles y si esto ha reducido realmente la espiral de violencia que inició aquel 11 de diciembre del 2006, cuando el ex Presidente de México desplegó tropas para luchar contra “los cada vez más poderosos carteles de la droga del país, sumiendo a México en una guerra en la que más de 100 mil personas han muerto o desaparecido”, dice la publicación.

Este enfoque “representa un intento de revelar la dinámica real de la violencia del narcotráfico y demuestra cómo el conflicto en realidad se desarrolla y evoluciona”, dice Michael Lawrence, un candidato a Doctor en la Universidad de Waterloo en Canadá, que no participó en la investigación pero cuyo trabajo se ha centrado en la aplicación de la ciencia de la complejidad en los temas de conflicto y la seguridad.

EL ESTUDIO

Jesús Espinal, un analista cuantitativo en el Instituto Nacional de Medicina Genómica en la Ciudad de México, recuerda la noche en que comenzó a estudiar la guerra contra las drogas. Corría el año 2009. Era un estudiante de doctorado de la UNAM en Cuernavaca. Estaba camino a casa cuando los agentes en un retén militar le dijeron que estaban llevando a cabo una operación y lo enviaron de vuelta a su laboratorio con instrucciones de quedarse allí.

Se enteró más tarde de que la Armada de México había abatido a Arturo Beltrán Leyva, uno de los capos más poderosos de México, a sólo 6 kilómetros de su laboratorio. Como muchos en Cuernavaca, Espinal esperaba que la violencia retrocedería tras la muerte del capo.

Pero la espiral continúo, fuera de control.

“[Cuernavaca] comenzó a ponerse violento como el infierno, hasta el punto de que gente que conocí fue asesinada”, recuerda el científico.

Espinal se asoció con un físico estadístico, también de la UNAM, Hernán Larralde. Juntos trataron de encontrar un patrón detrás de cómo y por qué la violencia se estaba extendiendo.

Pocos meses después de que Beltrán Leyva resultara muerto, se “zambulleron” en los informes oficiales de homicidios relacionados con las drogas en México, enfocándose en los lugares y fechas, mapeando cada brote en el tiempo.

Yendo mes por mes, construyeron una compleja red que podrían ilustrar las correlaciones entre las ciudades donde la violencia aumenta o disminuye al mismo tiempo. Si las ciudades comparten una tasa de mortalidad superior a 70 muertes por cada 100 mil habitantes en un año y eran menos de 200 kilómetros de distancia, Larralde y Espinal ellos los unieron entre sí en su mapa, para desentrañar los patrones geográficos más amplios.

Los resultados fueron desalentadores, indica la nota de Science.

En 2008, ya se podía viajar desde el norte del estado de Sonora para el Istmo de Tehuantepec, en el sur, visitando solamente ciudades violentas. En 2010, los estados del noreste, Tamaulipas y Nuevo León, de repente se convirtieron en zonas de guerra. Y en 2011 se podía cruzar México de norte a sur y de este a oeste, conduciendo sólo a través de lugares con una tasa de mortalidad más alta que la reportada en Irak durante la invasión estadounidense.

“Aún así, la carnicería no se extendió uniformemente sobre el país. Hay un montón de ciudades con una gran cantidad de asesinatos y muchas ciudades con bajos asesinatos relacionados con las drogas”, explica Larralde.

El análisis también revela que la violencia relacionada con el narco no se propaga por la proximidad geográfica, como lo haría una epidemia.

“No es una guerra medieval que se expande lentamente a través del país”, dice Carlos Gershenson, un científico de la computación de la UNAM, que no participó en la investigación. ”Más bien, la violencia se sincroniza en las ciudades que están a miles de millas de distancia sin afectar a algunas en el medio”.

Las razones de por qué las ciudades lejanas se vuelven violentas, al mismo tiempo son poco claras, ya que el estudio no se ocupa de la causalidad.

Pero el derramamiento de sangre parece a agruparse en torno a un pequeño núcleo de ciudades, incluyendo Juárez, Acapulco, Cancún, Culiacán, Monterrey, Tampico y Tijuana. Pensando estos lugares como nodos centrales en la red de la narco violencia, puede ayudar a los investigadores y a los políticos a “generar mejores estrategias de reducción de la violencia en medio de la guerra contra las drogas”, dice Lawrence.

¿Así que si las autoridades mexicanas se centraran en la reducción de la violencia en los nodos centrales, la esperanza de paz se daría desde allí?, se pregunta Science. No tan rápido, dice Lawrence.

“Atacar a las ciudades centrales [de la red] podría ser una gran idea o una idea terrible”, advierte Andrés Monroy-Hernández, investigador de computación social de Microsoft Research en Seattle, Washington, que ha estudiado el papel de los medios de comunicación social en la la guerra contra las drogas en México.

Claro, esto puede detener temporalmente el derramamiento de sangre, pero también puede causar que los cárteles antes centralizados se conviertan en redes más pequeñas, por lo que la violencia sería aún más difícil de controlar.
Eso es lo que ocurrió en 2010 después de que el jefe del Cártel del Golfo fue encarcelado y su antiguo brazo armado, Los Zetas, surgió como una de las bandas más agresivas del tráfico de drogas, indica la prestigiosa publicación estadounidense.

El mapeo de la violencia pasada no ayuda a predecir donde se extenderá la guerra contra drogasen el futuro, dice Monroy-Hernández. Para hacer eso, los investigadores necesitan más datos sobre las tasas de mortalidad diaria y variaciones geográficas en la violencia, en su relación con cerrar elecciones de alcaldes, la represión del gobierno contra el crimen, los desvíos del tráfico de drogas, y el cambio de alianzas y rivalidades entre los cárteles.

“Estos factores [pueden] permitir una mejor predicción de dónde y por qué es probable que estalle la violencia del narcotráfico”, dijo Lawrence, quien está de acuerdo con Monroy-Hernández.

“Eso es más fácil decirlo que hacerlo en México, pues es un país donde los registros oficiales desaparecen y los gobiernos locales tratan de ocultar información para minimizar los informes de violencia”, dice Monroy-Hernández.

Espinal reconoce que nos encontramos en contra de un callejón sin salida preocupante: “Los datos simplemente desaparece de cada registro oficial después de septiembre de 2011″.

Él ve un efecto contraproducente en la “política de silencio” sobre la violencia del narcotráfico, aprobada por el actual presidente Enrique Peña Nieto.

Hasta que más información salga a la luz pública, el estudio actual es “tan bueno como se puede”, dice Monroy-Hernández.



sinembargo